Ciudad

Dejo atrás la ciudad, ella desfila muda por la ventana. La miro con desinterés, me resulta ajena. Hasta que unas cuadras después, veo reflejada mi cara en el vidrio. Se fusiona con los edificios, con el asfalto, con la gente. Siento el vacío, la falta de oxígeno.

El micro para en un semáforo y veo a un oficinista cruzando la avenida. Tiene aires de ganador, y camina bien derechito. Su pelo se mueve suave, al compás de la brisa mañanera. Centro de baterías. Cerrajería integral. Gasista matriculado. ACA, gomería móvil. Me tuve que rapar para no vivir como un idiota contando pelos nuevos. Farmacia. Perfumería. Radio taxi, viajá seguro. El traje no tiene una mancha. Todo en él parece cementado. Perfección. Prohibido estacionar. Comprá esto y llevate esto otro gratis. Pizzería Los Tanos. Dietética integral. Comé mucho y el postre es gratis. La bocina de un camión. Marlboro Box. La perfección, ser feliz y tenerlo todo.
Los miro y veo cómo se aferran con toda su alma a la esperanza de mejorar, de ser otra cosa diferente a un ser humano. No aceptan.

Odiate, pero aceptate. Es lo único que se puede parecer a la salvación.

Luz amarilla.

Luz verde.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s