Soldados de dios

¡Hola mi amor!

Pronuncia la ERRE final como si estuviera roncando. Tiene el pelo blanco, muy corto. Está erizado, seguro que por la humedad y la falta de amor propio.

Sí, gracias a Dios ya estoy acá, ¡todo es hermoso!

Minutos antes, el silencio, agazapado, falso, de la naturaleza era total. Estoy sentado sobre una especie de cerro, fumando un cigarrillo. Escucho el viento levantando un poco de polvo y el papel quemándose con cada pitada. Miro las montañas, sintiendo que no puede existir algo más perfecto. Asimétricas, indiferentes, como si no quisieran explicarse. Pasan cuatro o cinco pájaros volando.

Nos olvidamos de hacer una oración, y quiero que le agradezcamos al Señor por todo esto, por iluminarnos con su poder.

Escucho una voz y una sombra que crece. La veo acercarse, hablando por celular. Mira hacia todos lados como si le interesase, pero les juro que está pensando en algo que puede escribirse con números.

Siempre seré tu soldadita, te lo juro por Dios. ¡Ay, mi bello príncipe! Quisiera darte besitos, abracitos.

De una buena chupada ni hablar, demasiado impuro. Le empieza a tirar besos por el teléfono. Apreto los puños, cierro los ojos y espero que el mundo explote para siempre. Hace su oración con el otario que está del otro lado de la línea. Es domingo, no entiendo por qué no está en una iglesia si en el pueblo hay una.

No, ya hablé con él. El caradura no se quiere hacer cargo. A papá lo pasaron a una habitación de porquería porque él no fue a pagar. Sí, puede ser. Sí, gordi, es verdad. Pero, ¿sabés que pasa? No pienso soltar un mango, siempre me hice cargo yo, ahora que pague él. Sí, claro. Bueno, que se la banque el viejo, total son un par de días.

Trato de cerrar mis oídos y de seguir disfrutando del paisaje. Hoy me voy a preocupar sólo por caminar por el pueblo. La noche anterior había visto una escuela, tenía ganas de visitarla. Tal vez comprarme una gaseosa y sentarme en la vereda de en frente, cerca del horario de salida. Ver cómo son los chicos del norte, seguro muy distintos a los porteños. Los vería salir corriendo sonrientes, con sus guardapolvos bien blancos. Con sus chistes inocentes, y esa puta voz de bebota de fondo, arruinando todo.

Y… estaría volviendo la semana que viene, amorcis. Sí, yo también te voy a extrañar mucho. El martes. Ajá. No, lo de Roberta es el jueves. Tengo que salirle de testigo por el boludo ese que se le cruzó con la moto. Después si la ves en la iglesia preguntale bien qué tengo que decir.

Desde este cerro se ve la escuela. Es humilde, pero está bien cuidada. Tiene un patio grande de tierra, y la bandera ondeando en el centro, bien limpia y grande. Se ven los pibes corriendo, mezclándose entre sí como la espuma de las olas. Pareciera que están jugando a la pelota, pero con una media o algo así.

En un rato tengo la reunión. Voy a ver si puedo sacarle un par de hectáreas más a esos negros. Ya hablé por teléfono con el intendente y me dio el visto bueno, así que, si Dios quiere, para mañana ya tenemos cerrado el tema.

Me paro y respiro, tratando de retener todo el aire puro que me soplan las montañas. Me acomodo la remera dentro del pantalón y casi me caigo cuando piso los cordones desatados de una de las zapatillas. Me vuelvo a sentar para atarlos. Saco otro cigarrillo, me cuesta encenderlo por el viento. El mediodía ya está cerca y quiero ir a la puerta de la escuela. Me levanto y camino, pasando por al lado de la gorda, sin tener pensado decirle nada. Pero me sonríe, me mira con ojos de buena samaritana, y me da los buenos días. No puedo resistir más:

¿Por qué no te vas a la reputísima madre que te parió?

Suena la campana. Una maestra abre el portón verde y saluda a algunas madres. Charlan entre ellas y vigilan atentas la aparición de sus hijos.

Un perro blanco se acerca tímidamente y me huele un poco. El sol me molesta en los ojos, así que muevo mi cabeza, hasta que logro esconderlo detrás del asta de la bandera.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s